Los datos al 12 de julio muestran que el brote de 2020, los incendios forestales y la reducción del área forestal son más bajos que el promedio de 10 años.

Los datos al 12 de julio muestran que el brote de 2020, los incendios forestales y la reducción del área forestal son más bajos que el promedio de 10 años. Hasta el momento, se ha cumplido la predicción del inicio de los deportes de verano: en general, debido a las lluvias primaverales, la humedad del suelo y la vegetación, la falta de un poderoso desierto del Sahara y la rápida intervención de los dispositivos de extinción de incendios han impedido el fuego.

Según datos recopilados por el Centro Nacional de Coordinación de Información sobre Incendios Forestales, al 12 de julio, el número total de accidentes fue de 3.607, de los cuales 2.160 fueron focos y 1.447 incendios forestales. El promedio de la década 2010-2020 es de 6.058 accidentes, 3.815 intentos y 2.243 incendios. Los datos de actividad hasta la fecha muestran que en términos de número de incidentes, 2020 está a la par con el mejor año de la década (es decir, 2018), con 3.182 accidentes, 2.152 intentos y 1.030 incendios.

Sin embargo, en cuanto al número de hectáreas quemadas, 2020, en este orden, superó ligeramente los mejores años de la década, es decir, 2018, 2016 y 2013. Para 2020, se han quemado 18.523 hectáreas de tierras forestales, de las cuales 2.389 hectáreas son tierras forestales, 13.436,38 hectáreas son arbustos y bosque abierto y 2.697,43 hectáreas son pastizales y pastizales. , 2020 en las estadísticas está muy por debajo de la media de los 10 años, alcanzando 41.404,42 hectáreas de superficie forestal quemada, de las cuales 9.954,65 hectáreas son superficie forestal y 26.399 hectáreas son arbustos.

En palabras de Juan Barroso, técnico de prevención e investigación de causas de la empresa Demontes:

“Hasta ahora hemos tenido alguna ola de calor pero no tan fuerte como en años más duros. La vegetación ha podido mantener cierta humedad y ha favorecido que los incendios que hemos tenido no hayan podido avanzar con tanta intensidad como en años más secos”.

Fuera cual fuere la causa, esta claro que el «Virus» ha evitado que muchos de los cerriles que se dedican a salir al bosque a hacer visible su enfermedad, no han disfrutado de la movilidad que les hubiera gustado y esto se ha visto reflejado en las estadísticas. Si a esto le sumamos la presente humedad que ha sido mas constante y abundante, se consigue un coctel antiincendios perfecto.

Es triste tener que decir que el «virus» ha sido en este caso para bien, un aliado en el mantenimiento de el ecosistema, aunque tambien ha sido para bien en otros campos como las violaciones, que descienden después de cuatro años.

Señores debemos concienciar y educar.. ¿a que esperas para aportar tu granito de arena? …¡busca algo con troobal!

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